sábado, 14 de mayo de 2011

Tonteridas épicas sobre cartas

De verdad que llevo intentando escribir esto desde el miércoles, pero entre que ese día me encontraba demasiado cansada anímicamente (había tenido el último examen antes de los globales) y me metí en la cama directamente (sin cenar ni ná) y entre que luego al día siguiente estaba lo del mantenimiento de blogger... vamos, que no he podido.
Y es que estoy eufórica, muy eufórica por una cosa increíble que me pasó el miércoles, cosa que todavía no puedo creerme. Y atención, porque lo que voy a contar ahora es una épica historia de amor, aventuras, viciadera, riesgo, y sobres de Hidden Arsenal en oferta. Hoy, voy a contaros una historia que recordaré (yo, no vosotros) como el más grande logro que haya tenido aquesta, la dueña de este blog, en el asunto de comprar sobres de cartas de Yu-Gi-Oh!. Esta es la historia de...


 LA GRAN AVENTURA DE...: EN BUSCA DE TRISHULA EL FANTÁSTICO


Cierto día 11 de mayo de 2011, esta servidora fue con C.Z. (ya me he hartado de decirle "mi novio" como si fuera un objeto de mi propiedad, y como de todas maneras no quiero poner su nombre, a partir de ahora le llamaré C.Z.) a comprar un número muy indefinido de sobres de Hidden Arsenal 3 y 4 porque la tienda, que estaba de aniversario, los había rebajado.
Concretamente, queríamos comprar esos sobres porque en ellos salen cartas que a ambos nos interesan (Creo ya haber comentado que C.Z. y yo jugamos a Yu-Gi-Oh! y tal y que nos estamos haciendo mazos nuevos, llevando los gastos a partes iguales), véase, Dragunities y Fabled.

En un principio, pensábamos comprar una caja completa de HA 3, pero luego decidimos ir comprando progresivamente sobres de 8 en 8 hasta que nos saliera todo lo que nos interesaba. Y bueno, eso hicimos. De cada tanda yo pagaba 4 y él los otros 4, y de esa manera íbamos comprando los sobres.

Primero empezamos por Hidden Arsenal 3. De sincros, yo esperaba que me salieran Leviathan o Ragin (a ser posibles los dos), o incluso Gungnir, pero qué va. Aunque, de todos modos, todo lo que nos tocó en conjunto muuuucho más gratificante (y los sincros aún más), teniendo en cuenta lo poco que nos gastamos en estos sobres, pues estaban de oferta (Apenas nos gastamos demasiado, y compramos una burrada. (¿Tres tandas de 8, quizá? No me acuerdo)).

Respecto a los Fabled, nos tocaron varios que no me servían mucho para mi mazo: Soulkius, Urustos, Topi, Ashenveil... Pero bueh, se agradece porque me gusta tenerlos (Siempre que me hago un mazo, me gusta tener todos los monstruos y cartas relacionadas con el arquetipo). Por otro lado, también salieron varios Dragunity para C.Z. y algunos Jurrac que a mí me gustan muchito.

Pero bueno... la verdadera diversión empezó cuando, en primer lugar, nos salieron DOS, no uno, no, sino DOS Naturia Barkion... qué chulada, en serio, C.Z. y yo los estábamos buscando como locos, y ahora no sólo uno, sino DOS, van y nos salen (tengo entendido que salen difícilmente, aún siendo Hidden Arsenal).


Pero lo mejor de Hidden Arsenal 3 no fue eso ni por asomo. Lo mejor de esto fue que en otro de los sobres me salió, de repente, sin esperarlo... el DRAGUNITY KNIGHT- GAE BULG. Sí, coño, sí, ¡¡el de la portada del sobre, el que era más difícil que saliera!!

Éste, coño de la madre, éste.
Lo flipé seriamente, y a partir de entonces empecé percatarme de que esa tarde estaba inspirada. Además, estaba muy contenta porque éste lo necesitaba C.Z. para su mazo. Ah bueno, sí, también tocó el Gusano Zero, que aunque no me gusta nada su efecto, me encanta el arquetipo Gusano y quería tenerlo.

Y bueno, a partir de aquí fue cuando empecé cuestionarme si a ver es que ese día estaba inspirada en abrir sobres. Como ya estábamos hartos (bueno, hartos hartos, en el otro sentido, jé) de Hidden Arsenal 3, fuimos a por el 4. Esto fue lo mejor, de lo mejor de lo mejor. El clímax de la quest, el gran logro.


De Hidden Arsenal 4, está claro que íbamos a por Trishula. Sí bueno, el de la portada de Hidden Arsenal 4, el nuevo sincro de Barrera de Hielo con un efecto cagante de retirar... el que sale uno cada dos cajas. Hidden Arsenal 4 salió hace relativamente poco, y, claro está, todo el mundo va a por él. Todas y cada una de las personas que se compran en estos días un sobre de Hidden Arsenal 4 tienen la esperanza de que les toque un Trishula precioso.

Y bueno... Con la extraña convicción de que de allí ese día iba a salir con un Trishula en el bolsillo, siendo muy consciente al mismo tiempo de que era bastante improbable, comenzamos a abrir sobres.
Al principio, eso, cositas buenas y normales: un Kudabbi, dos Ganashia, Jurracs... un Barcha, del que me alegré mucho... bueno, todo eso.
Cuando voy a abrir el tercero me veo una C ahí de incógnito en la primera carta y me digo a mí misma mitad confiada mitad incrédula "Sabía que me iba a tocar un Cerburrel, BLÉH", y bueno, AHÍ ESTABA. EL CERBURREL QUE ME FALTABA. En realidad me había olvidado completamente de él; a pesar de que me hacía falta, no venía pensando concretamente en él al abrir los sobres de Arsenal Secreto 4.
Total, que me alegré mucho, pues no me lo esperaba. Y bueno, teniendo en cuenta de que que era bastante complicado que me saliera, con este Cerburrel ya me daba por satisfecha en el día, aunque seguía teniendo como objetivo a Trishula.


Y es que en realidad, en ese momento me sentía convencida de que no iba a tocarme, pero al mismo tiempo estaba completamente segura de que sí iba a hacerlo. Es de esas veces que sabes que tienes una probabilidad ínfima de que pase algo pero sientes que ese día es EL DÍA para que pase. No sé, es raro... Quien juegue o haya jugado alguna vez a algún juego de cartas coleccionables entenderá perfectamente cómo me sentía.

Y por eso mismo, cuando empecé a abrir EL SOBRE, en mayúsculas, y vi por ahí un sincro en primer lugar... estaba totalmente convencida de que era Trishula. De no haber sido Trishula tampoco me hubiera llevado una gran decepción, pero es que en el fondo me lo esperaba y no me lo esperaba al mismo tiempo.
Lo saqué con una sensación de "Total, si ya lo sabía...", y era, ERAAA. UN TRISHULA RELUCIENTE EN MIS MANOS.
Dios mío, que me había tocado Trishula; que sale cada uno dos cajas, coño de la madre, que lo quiere todo el mundo. Que yo ya nos veía consiguiendo Trishula cuando ya todo el mundo lo tuviera... y mira, al final somos unos de los primeros en conseguirlo. Es que lo flipamos totalmente. A mí me entró la risa psicótica en medio de la tienda.

 ¡Un Trishula salvaje apareció!

Y nada, eso básicamente. Me alegré mucho de que me tocara, porque era la primera vez que sentía esa emoción de que te toca algo tan flipante en un sobre, algo que ni siquiera te esperas. Ya me habían tocado otras cosas buenas antes, pero nada mejor que esto. A ver, que sé que es Hidden Arsenal, que tampoco es TAN difícil que te toque como una secret normal, pero vaya... yo me alegré muchísimo, me lo pasé muy bien.
Y bueno...terminar diciendo que nuestros héroes salieron muy contentos de la tienda con todo su botín y Trishula, la joya de la corona, y se cuenta de todavía, a día de hoy, habiendo pasado tres días, todavía no se lo creen.

Y, en resumen, esta ha sido la épica historia de cómo, sin comerlo ni beberlo, me tocó un Trishula así porque sí, sin esperármelo ni ná, en un sobre random que me tocó abrir a mí. (Además, me puse muy contenta porque en ese momento estaba sonando esta canción que me gusta mucho):






Y en fin... aquí termina mi relato. Espero que os haya gustado esta entrada en la que relato de forma excesivamente poética cómo me tocó una carta rara de Yu-Gi-Oh!. Muchas gracias por leerme, piltrafillas.

P.D.: Brionac y Mist Wurm, ambos el de Arsenal Secreto 1, nos tocaron el día 11/1/11. Ambos los queríamos igual que queríamos Trishula, siendo conscientes de que era muy difícil que nos tocaran. Trishula nos tocó el día 11/5/11. ¿Magia, coincidencia, o providencia?. Nunca lo sabremos, ni en el siguiente capítulo.

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